Carácter y
Desarrollo personal
El fomento de la curiosidad, la confianza y el carácter son fundamentales en la educación de ISJ, y se integran cada día en las clases y en las interacciones con los compañeros y el profesorado.
En ISJ, la educación va mucho más allá de lo académico. Quiénes llegan a ser nuestros alumnos es tan importante como lo que saben. El fomento de la curiosidad, la confianza y el carácter son fundamentales para nuestra misión, y están integrados en cada lección, interacción y acto de servicio. Nuestro enfoque del desarrollo personal se basa en cinco pilares fundamentales:
Integridad y responsabilidad
Los alumnos aprenden a actuar con honestidad, a asumir la responsabilidad de sus actos y a tratar a los demás con respeto.
Resiliencia y esfuerzo
Fomentamos una mentalidad de crecimiento, ayudando a los alumnos a perseverar ante los retos con determinación y optimismo.
Empatía y compasión
A través de las interacciones diarias y la participación en la comunidad, los alumnos aprenden a escuchar, a preocuparse por los demás y a contribuir positivamente a la vida de los demás.
Liderazgo y servicio
Desde el liderazgo de la Cámara hasta las iniciativas locales, se empodera a los alumnos para que marquen una diferencia significativa.
Curiosidad y confianza
Formamos a alumnos abiertos y reflexivos que se enorgullecen de sus ideas y su carácter.
Personaje en acción
La educación del carácter se vive mejor, no se enseña con sermones. Se refleja en la cortesía que los alumnos se muestran entre sí, el cuidado que ponen en su trabajo y el entusiasmo con el que afrontan cada reto.
Desde Pre-Prep hasta Primaria Superior, las oportunidades para liderar, colaborar y reflexionar se integran en la vida cotidiana. Ya sea a través de eventos de la Casa, educación al aire libre, música o aprendizaje mediante el servicio, los alumnos desarrollan empatía, trabajo en equipo y conciencia de sí mismos.
Guiados por nuestra Carta
Nuestro enfoque se basa en nuestra Carta, que establece los valores que unen a nuestras escuelas: disfrute, rendimiento académico, amplitud del plan de estudios y desarrollo del carácter. Estos principios garantizan que los alumnos crezcan no solo como estudiantes, sino también como jóvenes íntegros y con objetivos claros.
Cuidar para nutrir
El carácter no puede desarrollarse sin atención. Nuestro enfoque pastoral garantiza que cada alumno se sienta seguro, valorado y apoyado. A través de relaciones positivas, prácticas restaurativas y una cultura de equidad, ayudamos a los niños a desarrollar la autodisciplina y el respeto por los demás.